"Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz; sino haciendo consciente su propia oscuridad"
Carl G. Jung
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| Ernie Deadly Night por Benjamin Lacombe |
Mi casita donde me mudé hace poco, la quiero y
la amo. Yo misma pinté el placard, colgué los cuadros, puse imanes en la
heladera. Vinieron a visitarme amigos, gente que quiero. Siempre comentamos con
Evaristo lo bien que se siente aquí.
Y ahora, otra vez este ánimo persecuta. Dormir.
No podía dormir. Hay un ruido de la heladera que me aqueja – cada vez que
arranca, cada 15 minutos – hay un malestar que me desgana. No sé si será mío,
será del ambiente, o será la curiosa entropía que me designa un caos donde
menos lo necesito: mi propia casa.
Siempre sentí cosas, desde chica. Soy muy
perceptiva a los ambientes, a los cambios de clima. Para mí siempre fue un
misterio la noche, y mi tía me contaba que me pasaba mirando por la ventana
desde las siete de la tarde para entender como sucedía el cambio.
Hace dos días, la luna se cruzó con Venus. Fue
algo hermoso. Tuve un fin de semana de sueño, vi gente que quiero. Pero a la
noche… siempre estoy tonta y asustadiza. Cualquier ruido me sobresalta,
cualquier asomo de dormirme me vuelve a despertar. ¿Qué será? Seré yo, ¿será
algo? Siempre hay un poco de masoquismo en ponerse a pensar estupideces a la
noche… que entre alguien, o algo. Que me arrebate algo mío.
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| La Luna y Venus, dom. 08-08-13. |
Siempre leí cuentos de Cortázar, donde lo irreal irrumpe en
escena. Cucarachas en la comida, casas tomadas… vampirismo. Gente que se come
el alma. No quiero tener miedo y eso me hace tener miedo. Es como Constantine,
con Keanu Reeves, no es que vea demonios pero sé que la vida está
llena de ellos. Simbólicamente, o materializados alguna vez… allí están.
Emulando a Herman Hesse en
Demian, la vida es la conjunción de todo, lo sagrado y lo profano, Dios y
Diablo, todo junto, es todo el combo. Percibimos la bondad porque sabemos que
también hay maldad. Y día a día, tomamos decisiones, que nunca están libradas
al azar.
Hoy escuché esta fantástica canción de Charly García (pego el audio abajo para quien quiera escucharla),
que rezaba un párrafo que dejo guardado en mí:
Nace una flor, todos los días sale el sol
de vez en cuando escuchas aquella voz.
Cómo de pan, gustosa de cantar, en los aleros de mi mente con las chicharras.
Pero a la vez existe un transformador
que te consume lo mejor que tenés
te tira atrás, te pide más y más
y llega un punto en que no querés.
Mama la libertad, siempre la llevarás
dentro del corazón
te pueden corromper
te puedes olvidar
pero ella siempre está.
Según Clarissa Pinkola Estés, las mujeres sueñan a veces con el hombre oscuro de los sueños de las mujeres. Algún tipo de arquetipo del inconsciente colectivo. No queremos que nos arrebaten nuestros sueños y nuestra libertad. Pero hoy escuché la canción que dice que ella siempre está. La libertad de elegir. Sigo con mis fantasmas nocturnos. Pero también está ella. Y eso es un alivio. Quizás esta noche, antes de apagar la luz, la piense. Y me de un calorcito en el corazón. Que me abrigue hasta que salga el sol.